-Hola negri, ¿Como andás?- En la escena el miedo aumentaba, la duda y sobre todo la desconfianza.
-Bien ¿vos?- ruido de fondo, muchas voces, música estilo cumbia a todo lo que da.
-¿Dónde andás?- Con el dedo en la tecla roja, no quedaban dudas, no era el mejor momento.
-Con mis amigos.
Simplificó todo tipo de dudas que rondaban en mi cabeza. No quiero cambiar a nadie, es más me encanta la gente tal y como es, y coinsidero que uno tiene que empezar a querer los errores del otro.
Pero, ¿soy capaz de aguantar eso? ¿soy capaz de rezar cada vez que sale? ¿soy capaz de dejar mis celos a un lado y hacer la mia? ¿seré capaz de asumirlo y seguir como hasta hoy?
Más dudas que certezas. Es algo nuevo, lo tomo con pinzas. No lo sé.
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